Resiliente

Cómo ser más resiliente. Guía práctica para ser más resistente ante la adversidad.

Cómo ser más resiliente. Guía práctica para ser más resistente ante la adversidad.
4.33 (86.67%) 6 votes

Durante este último viaje por Indonesia he tenido muchos contratiempos. Más de los esperados. Porque cuando viajas no es todo de color de rosa. El viaje del mochilero es inesperado, es muchas veces incómodo, es muchas veces adverso.

Déjame que te plantee una pregunta sobre la que quizás nunca hayas reflexionado.

¿Cómo de resiliente eres? Cuando te ocurre algo inesperado, cuando la adversidad se pone en frente,¿Cómo tiendes a actuar?

¿Eres esa persona que se queda abatida ante los contratiempos?

¿ Te cuesta lidiar con ese malestar, con esa incomodidad muchas veces inesperada?

O por el contrario, cuando te ocurre algo “malo”, cuando las cosas se ponen difíciles, te sobrepones y sigues hacia delante con relativa facilidad.

“Eran las 9:30 de la mañana. Había conducido durante dos horas para llegar a Senggigi, una pueblo costero en el norte de la isla de Lombok. Desde allí cogería ese barco con el que iba a realizar un pequeño viaje de cuatro días por diferentes islas dónde vería los dragones de Komodo y las famosas mantas gigantes. Ya había intentado realizar este trayecto cuatro días antes desde otra isla. Incluso lo tenía pagado. A última hora me llamaron diciéndome que no habían más huecos. 

Allí me encontraba,en el hostel/agencia dónde había contratado esta excursión de tres días por segunda vez. Llegué y salude a los empleados con mi mejor sonrisa. Adam,el dueño y la persona con la que había contratado este viaje no se encontraba allí. Agus, uno de los empleados que se encontraba en ese momento trabajando , me hizo un café y me dijo que esperará.

De repente sonó el teléfono de Agus. Era Adam.

– Mister, my boss, me dijo a la vez que me pasaba el terminal.

La primera palabra que escuché fue un verdadero jarro de agua fría.

-Sorry (Perdón).

Efectivamente, el barco, esta vez, tampoco saldría de puerto.


El cerebro resiliente.

La resistencia ante la adversidad, esa resilencia está en tu cerebro.

El que seamos menos o más resilientes ante los acontecimientos que van ocurriendo en nuestra vida depende de una determinada actividad en una región de nuestro cerebro. Exactamente ese perfil emocional resistente se encuentra determinado por dos regiones cerebrales. La amígdala y la corteza prefrontal.

Las personas más resistentes ante la adversidad muestran un mayor nivel de actividad en la parte izquierda de la corteza prefrontal ( esta parte esta relacionada con las emociones positivas), mientras que aquellos que tienen un mayor nivel de actividad en la parte derecha tienden a tener más dificultades para sobreponerse a esos contratiempos.

De la misma manera, se ha comprobado que esta resistencia esta relacionada con el nivel de conexiones neuronales entre esa corteza prefrontal y la amígdala (la estructura más primitiva e instintiva de nuestro cerebro).

En  El perfil emocional del cerebro”  de Richard Davidson, se resume en este párrafo.

Resistencia: las señales procedentes de la corteza prefrontal hacia la amígdala y de la amígdala a la corteza prefrontal determinan la rapidez con que el cerebro se recupera de una experiencia que causa malestar.”

Las señales que la parte izquierda de la corteza prefrontal envían a la amígdala pueden inhibir su activación, haciéndonos más resilientes ante aquellos momentos de nuestra vida diaria en los que la ansiedad, el estrés nos gobiernan, nos hacen ser reactivos y nos inducen emociones negativas.

Por lo tanto, cuando tenemos una experiencia “negativa”, nuestra respuesta ante esa experiencia negativa y nuestro estado de ánimo  en consecuencia dependerá de la propia actividad de nuestra amígdala, así como del nivel de conexiones con la corteza prefrontal y con esa actividad en la parte izquierda, relacionada, como ya sabes, con las emociones positivas.

Todo esta en nuestro cerebro. Así es.

Ahora estarás pensando, esto esta muy bien Alberto, pero, ¿que puedo hacer yo para ser más resiliente, más resistente ante la adversidad?

Tengo dos buenas noticias.

  • Podemos aumentar las conexiones entre la corteza prefrontal y la amígdala para en consecuencia ser más resistentes.
  • Podemos aumentar el nivel de actividad en la parte izquierda de la corteza prefrontal.

Vamos a verlo.

Cómo ser más resiliente. Ejercicios para ser más resistentes ante la adverisdad

Ahora te voy a plantear ciertas pautas que puedes llevar  a la acción hoy mismo para mejorar esa resistencia. Esa cierta resilencia ante esas “cosas malas” que nos pasan en esta vida. Ejercicios muy sencillos que van a cambiar las lentes con las que miramos esa “adversidad” . Unas lentes diseñadas para darnos cierta claridad.

Meditación de la conciencia plena.

También lo has podido escuchar cómo mindfullness. Este tipo de meditación nos ayuda a tener una perspectiva mucho más objetiva de la realidad así cómo a parar esa espiral de emociones negativas que muchas veces nos causan los contratiempos en nuestras vidas.

“Estoy en el paro”.“¿Cómo voy a encontrar un nuevo trabajo ahora? . Me va a costar muchísimo encontrar algo nuevo. No puedo más. No valgo para nada”.

Estados mentales neuróticos en los que entramos  muchas veces a consecuencia de esos cambios que afectan nuestras vidas.

La meditación de la conciencia plena o mindfullness nos ayudará a:

  1.  Ser menos reactivos. Evaluar antes de actuar. En vez de volvernos neuróticos cuando surgen los contratiempos, desarrollaremos esa gran habilidad para calmarnos. Para calmar a esa amígdala tan instintiva.
  2.  Convertirnos en observadores de nuestros pensamientos.  Para no  identificarnos con ellos. Para dejarlos ir, igual que vinieron. Respirando.
  3. Incrementar la actividad de la parte izquierda la corteza prefrontal y por lo tanto, esas emociones positivas.

Ahora te voy a dejar un ejercicio para que empieces ahora mismo y que debes instaurar cómo un hábito (aquí te explico cómo instaurar ese hábito) para obtener esos beneficios.  Es muy sencillo

  • Siéntate en una silla, en un cojín, en el suelo, en la cama, en un lugar totalmente fuera de distracciones.Ponte cómodo de manera que tu postura corporal no sea una distracción posteriormente.
  • Focaliza tu atención en la respiración. Esto lo puedes hacer de dos formas. Poniendo toda tu atención en la fosas nasales. Percibiendo cómo entra el aire fresco. Y cómo se sale, cómo se desvanece. O cómo en mi caso, pon toda tu atención en tu barriga. Cómo se infla cuando inhalas y cómo se desinfla cuando el aire sale.
  • Realiza esto durante dos minutos todos los días durante dos semanas después de algo que hagas automáticamente. Después de levantarte y después de preparar la cama para ir a dormir son mis momentos favoritos.

 Reevaluación cognitiva.

Este tipo de terapia cognitiva se basa en cambiar la forma en la que muchas veces tendemos a evaluar lo que nos sucede. Es en cierta forma cambiar nuestro diálogo interno.

Imagina que has tenido un accidente de coche en que tú has sido el principal responsable. Algo que me ha ocurrido unas cuantas veces.

“ No puede ser.¿ Por qué a mi?. Soy un desastre ¿ No valdré para conducir? Esto me va a costar un ojo de la cara.

Revaluemos ese diálogo interno. Aconsejo hacer esto acompañado de un ciclo de respiración. Cuando entramos en este tipo de situaciones estresantes que nos generan angustia, ansiedad , nuestro ritmo cardiaco se acelera. Por lo tanto es muchísimo más difícil pensar con claridad. Nuestra amígdala se descontrola.

  •  Realiza una inhalación profunda. Aguanta el aire cinco segundos. Exhala. Nota cómo los hombros se relajan. Repite este proceso 3 veces cómo mínimo. Esta técnica de respiración es aconsejada por la neuropsícologa Kelly Mcgonigal en su libro “The Willingpower Instinct.”
  • Reevalúa de una manera más objetiva lo que ha ocurrido. Cambiemos ese diálogo interno que es tan autocrítico y que percibe tan erroneamente la realidad.

” Soy humano. Este tipo de errores en la carretera ocurren.  Solo tengo que  prestar más atención cuando conduzco. Ser más consciente”.

Dependiendo de lo que te digas interiormente experimentarás unas emociones u otras. Otra forma de fortalecer la parte izquierda de tu corteza prefrontal.

El psicólogo Rafael Santandreu aquí te explica con varios ejemplos cómo mejorar tu diálogo interno.

Modificar el medio ambiente.

Imagina que has tenido una discusión fuerte con tu pareja. Habéis estado discutiendo en el salón sobre cualquier asunto trivial. En vez de permanecer allí, sal a la calle, cambia de habitación. Libérate de todo lo que rodeaba ese momento.

Disminuimos así la posibilidad de empezar a rumiar(entrar en esa espiral de pensamientos) esa emoción negativa, ese malestar. La amígdala se calma y la corteza prefrontal empieza a mandar. Pasamos de ser reactivos  y neuróticos a ser objetivos y conscientes.

El amigo consejero. Encontrar otra perspectiva.

¿Que le dirías  a tu mejor amigo si estuviera en una situación parecida?.

Esto me fascina. Lo buen consejero que eres con tus amigos y lo malo que eres cuando la misma situación te atañe. Somos más objetivos a la hora de evaluar lo que les ocurre a los demás que lo que nos ocurre a nosotros mismos. Te sentirás reflejado o reflejada si eres una persona que tiende a empatizar fácilmente. Te es fácil ponerte en los zapatos de los demás y por lo tanto intentas ayudar a esas personas que afrontan la adversidad dando una versión objetiva . Pero todo cambia cuando somos nosotros los que tienen que lidiar con esa adversidad.

Por lo tanto, ¿Por que no tener a ese consejero de nuestro lado? Regalémonos esas grandes palabras que le daríamos a nuestro amigo, a nuestra madre, a nuestra pareja.

¿ Qué te han despedido?

Esto es la vida. Cambio constante, amor. No hay nada de malo en ello. El mundo no se acaba. Eres suficiente capaz para encontrar otra cosa. Eres una persona competente. Lo has demostrado en muchísimos ámbitos de tu vida. Puedes desarrollar las habilidades que tu desees. Solo tienes que proponértelo. Y si no encuentras ese trabajo,¿por qué no empezar a ser tu propio jefe?. Nunca habíamos tenido tantas oportunidades para formarnos y trabajar por cuenta propia. Sonríe y sal a respirar un poco de aire fresco. Te vendrá genial y verás las cosas de otra manera.

Escríbelo en un trozo de papel y reléelo durante los próximos días. Esa es la realidad . Esa es tu corteza prefrontal ayudándote a percibir las cosas tal y cómo son. No la neurosis que tu amígdala descontrolada produce.


Al principio me invadió una sensación de desesperación. Quería llegar a Flores, quería ver los dragones de Kómodo, querían ver esas mantas de las que tanto me habían hablado, pero  otra vez la situación se complicaba. Sentí esa ansiedad. Esa reactividad que me hizo ponerle una cara no muy agradable  a el “buenísimo de Agus”.

“Otra vez. No puede ser. Encima me han engañado. ¿Que voy a hacer ahora?” Este era el diálogo interno equivocado.

Respire. Reevalué la situación. Cambié ese diálogo interno. Y busque soluciones.

¿ Que podía hacer para llegar a Flores? ¿ Que otras posibilidades habían?

“Voy a buscar una alternativa. No ocurre absolutamente nada. Las cosas no ocurren siempre cómo una quiere. ” Este era el diálogo interno más acertado.

Sacar un vuelo para el día siguiente desde la isla de Balí a la isla de Flores teniendo la esperanza de que así fuera.Conseguir pagar este vuelo de alguna manera (mis tarjetas no funcionaban). Coger el ferry que salía en dos horas desde la isla de Lombok dónde me encontraba hasta la isla de Balí. Reservar habitación en Kuta para dormir esa noche ( Balí). Coger el avión al día siguiente.

Eso fue lo que hice. Y la experiencia fue impresionante. Ví a los famosos dragones de Komodo, nade con esas impresionantes mantas que me dejaron boquiabierto y además conocí gente muy interesante. Gente que no hubiera conocido si no hubiera adoptado esa actitud.

Y hasta aquí el artículo de hoy. Ahora es tu turno

¿Cómo de  resiliente eres? ¿ Que te han parecido los consejos que he planteado?

Cuéntamelo en los comentarios.


Hoy mi momento de gratitud va para mi familia indonesa. Esa gente que cuando no tenía dónde ir, me dió cobijo, que me alimento y que en un día de  grandes dificultades me hicieron sentir la persona más afortunada del mundo. Por seguir comprobando que las personas son hospitalarias, que las noticias son meras anécdotas de lo que ocurre en este mundo.

Acerca de Alberto

Soy Alberto, ese que está detrás de Mi Mundo en la Mochila. En los últimos años , viajar me ha proporcionado experiencias increíbles. Aquí quiero mostrarte cómo viajar más por menos y cómo esto producirá consecuencias terribles en tu persona . Actualmente preparando mi gran viaje con billete de ida. Aquí te lo cuento

10 thoughts on “Cómo ser más resiliente. Guía práctica para ser más resistente ante la adversidad.

  1. Alberto me parece buenisimo lo que has escrito. Muy bien explicada la parte fisiológica con los ejemplos de tu experiencia, que es maravillosa. Me alegra sólo leerla e imaginarmela 🙂 enhorabuena por el genial blog y por la mejor filosofia de vida! Un beso grande desde Uk xx

    • Hola Isabel

      Pues muchísimas gracias por ese comentario. Me alegra que te haya parecido interesante. Y me alegra más que se entienda LA forma de explicar la relación entre el funcionamiento cerebral y ese día a día con el cada uno tenemos que lidiar.

      Un abrazo caluroso muy grande para esas tierras 😉

  2. Alberto hola!

    Tu texto por sí sólo, inspira calma. Yo soy de las personas que generalmente reaccionan de manera positiva frente a adversidades, ocultando mi molestia… el problema es que no la canalizo bien, porque me la guardo y en algunas ocasiones he llegado “a explotar” con tanto negativismo dentro (no con los demás, sino conmigo misma) y eso me ha hecho mucho daño. Por otro lado, cuando tengo reacciones negativas frente a situaciones de este tipo, también me hago daño porque me molesto y acabo con dolor de cabeza o gritando con alguien (eso no es bueno tampoco). Tu texto ha llegado en un buen momento para mí, gracias por compartirlo, lo pondré en práctica.

    Mucha felicidad en tus viajes! 😀
    Saludos desde Perú,

    Katya

    • Hola Katy.

      Me alegro que esta lectura te haya llegado en ese momento.
      En cuanto a ese estado que esta experimentando te voy a recomendar algo. Empieza a meditar. La meditación nos ayuda a observar todo eso que esta ocurriendo en nuestra mente. En vez de reaccionar, observamos y aceptamos eso que esta ocurriendo. Esto hace que esa amígdala disminuya su actividad y podamos empezar a ver la realidad tal cómo es. Le damos claridad a esa corteza prefrontal.

      Un abrazo muy grande Katya 😉

  3. Estupendo artículo Alberto, los beneficios de la meditacion son increibles, yo no sabía de dónde venía la verdadera resiliencia, que complejo es nuestro cerebro! Estoy haciendo el curso de instructor de yoga y me apasiona cada dia más, te ayuda un monton en el día a día a superar pequeños y no tan pequeños problemas, viendo las cosas desde el” observador” y me ha gustado como lo has planteado.👍

    • Hola Isabel.

      Que alegría verte por aquí.
      Es un mundo apasionante la verdad. Los beneficios de la meditación son increíbles tanto a nivel cerebral cómo a nivel experiencial. No tiene nada de magia. Solo lo tienes que vivenciar tú misma. Ya me contarás mejor acerca de ese curso.
      Y por cierto. Sigue observando ;).

      Un abrazo.

  4. Gracias por compartir tus experiencias y enfocarte en nuestro desarrollo. Alimentas mis sueños de viajar.
    Hasta el próximo.
    Un abrazo.

    • Hola Alejandro.

      Gracias a ti por ese bonito comentario. Espero que ese sueño se convierta pronto en realidad. De lo cual estoy muy seguro.

      Un abrazo 😉

Deja un comentario