ellas no viajaban solas, ellas viajaban

Ellas no viajaban solas , Ellas viajaban.

¿Que te ha parecido?

Hace muy pocos días nos levantamos con la noticia de la muerte de dos viajeras argentinas, María José Coni y Marina Menegazzo, que estaban por Ecuador con sus “maletas llenas de ganas de vivir”, podíamos leer en algunos de los artículos que escribían sobre ellas.

Mariana Sidoti, periodista, fue una de las primeras que llamó la atención sobre el trato que de esto se hacía en los medios. Escribió en su Facebook :

Las mochileras asesinadas en Ecuador, para los medios masivos de comunicación, “viajaban solas”. Eran dos mujeres, mayores de edad, viajando juntas. Pero sin embargo estaban “solas”. ¿Solas de qué? ¿Falta de quién? Eran dos. Pero como nacieron mujeres, ser dos no les alcanzó. Para no ser “solas”, algo les faltaba… Adivinen qué.

 Así empieza el artículo que la periodista Marta Almela ha publicado en su red social esta mañana y desde mi mundo en la mochila queremos reflexionar y crecer. 

Si hubieran sido tres amigas, para la sociedad y para los medios de comunicación, también serían tres chicas viajando solas ¿cómo que solas? ¿Qué tipo de prejuicios estamos lanzando con esos enunciados? ¿qué debilidades y miedos se están fomentando y desarrollando hacia viajar “sola” siendo mujer?

¿Cuántas parejas de diferente sexo viajan por el mundo al cabo del año?

Lunas de miel, viajes de pareja, vacaciones, parejas de mochiler@s que recorren el mundo.

Claro, en este caso no viajan solas ya que hay una representación en la pareja del sexo masculino.

Ser mujer no ayuda a sentirte segura cuando caminas lejos de tus espacios propios.

“Marta Almela”

 ou are lovely

¿Somos las mujeres las que creamos las debilidades? Perdona, ¿es nuestra culpa?

NO, vivimos en un sociedad machista donde dos mujeres viajando juntas, están solas… ¿solas sin qué? ¿sin la protección de quién?

La pregunta es ¿de quién se tiene que proteger?

No conozco a muchas mujeres que hayan sido asesinadas por osos, ni por otras mujeres, ni tortugas marinas.

La mujer viaja sola cuando no tiene la protección del hombre, pero curiosamente es del hombre de quién tiene que protegerse.

Hay una carta en la red que se ha hecho viral, escrita por una estudiante de Ciencias de la Comunicación de “Asunción”. y hemos querido sacar un extracto de ella.

Y solo muerta entendí que no, que para el mundo yo no soy igual a un hombre. Que morir fue mi culpa, que siempre va a ser. Mientras que si el titular rezaba fueron muertos dos jóvenes viajeros la gente estaría comentando sus condolencias y con su falso e hipócrita discurso de doble moral pedirían pena mayor para los asesinos.

Pero al ser mujer, se minimiza. Se vuelve menos grave, porque claro, yo me lo busqué. Haciendo lo que yo quería encontré mi merecido por no ser sumisa, por no querer quedarme en mi casa, por invertir mi propio dinero en mis sueños. Por eso y mucho más, me condenaron.

Y me apené, porque yo ya no estoy acá. Pero vos si estas. Y sos mujer. Y tenes que bancarte que te sigan restregando el mismo discurso de “hacerte respetar”, de que es tu culpa que te griten que te quieran tocar/lamer/ chupar alguno de tus genitales en la calle por llevar un short con 40 grados de calor, de que vos si viajas sola sos una “loca” y muy seguramente si te paso algo, si pisotearon tus derechos, vos te lo buscaste.

¿Qué tipo de privilegios otorga la sociedad al hombre a la hora de viajar, que no otorga a la mujer? Juzgándola además por “viajar sola” cuando no era así, y en el caso de que lo fuera ¿es normal que le pase algo a una mujer por el simple hecho de viajar sola? ¿Es culpa de la mujer por haberse lanzado al viaje de su vida y ser libre?

… palabras gritadas a la cara, unas miradas objetivizantes, un grupo de hombres acosándolas, presiones para agradar o acceder, una culpabilización equivocada, rapidez para llegar a casa de madrugada con las llaves como herramienta de autodefensa….

“Marta Almela” sobre experiencias de mujeres, no de algunas…esto les ha pasado a ellas y nos ha pasado a todas.

Ninguna de las cosas que describe Marta Almela (periodista), en su cita anterior y que una mujer vive constantemente, llega en muchos casos a la violencia física (que para la sociedad es la única visible),  pero esa serie de cosas (que son violencia, es la base donde se sienta todo lo demás) ,  son las que han creado ese miedo en la mujer a lanzarse, a viajar, a seguir su camino. A poder decidir si hoy sale sola o acompañada.

Pero solo existe la seguridad en el espacio propio, cuando quieres dar un paso más allá de tu espacio ¿estás seguras de poder hacerlo? No solo eso…¿están seguras las personas que te rodean? ¿de quién recibes más apoyo?

ellas no viajaban solas, ellas viajaban

“Los enunciados de los medios más importantes, las situaciones que vives siendo mujer, las prisas por llegar a casa, las veces que has tendido que decir que tenías novio para que te respeten, las veces que un amigo se ha hecho pasar por tu pareja, la incertidumbre convertida en miedo (en lugar de oportunidad), el miedo a como te van a tratar… ¿en qué clase de sociedad vivimos? 

¿Los hombres también temen ser violados y asesinados? ¿Se plantean siquiera esto cuando van a realizar alguna acción, como viajar?”

Marta Almela

¿Qué tipo de personas estamos educando? ¿Qué camino hacía la igualdad estamos siguiendo?

Muchos hombres estaréis leyendo este artículo, tenéis dos opciones:

  1. Sentiros ofendidos porque se generaliza y “no todos los hombres”.
  2. Entender, como bien dice Marta, que no se ataca al hombre, que no se os está atacando a vosotros ni a vuestra persona, sino a vuestros a privilegios y que para poder viajar y caminar libremente hay que deshacerse de esos privilegios y vivir en armonía.

Marta, además, cita en su artículo un texto que “Barbijaputa” escribía hace no mucho sobre la típica frase de “no todos los hombres”…

…es lógico que a nosotras, cualquier hombre, sí usted que está leyendo esto también, nos cause temor si estamos, por ejemplo, a solas. Porque son los hombres los que ejecutan violaciones, acoso y violencia de género. Teniendo en cuenta que los verdugos son siempre hombres y las víctimas siempre mujeres, ¿cómo se nos puede culpar a nosotras por temer hasta a las buenas personas? ¿Una chica cualquiera que ha sufrido acoso callejero durante probablemente toda su vida, debe no temerle a usted, señor aleatorio que camina tras ella en la acera, simplemente porque usted sabe que no va a manosearla a la vuelta de la esquina? Eso es el postmachismo, descartar el “vete a fregar” para adoptar el “eres una histérica”.

El mundo está lleno de excelentes personas, no lo ponemos en duda, pero todas ellas, todas nosotras, tenemos que movernos hacía la igualdad de género y luchar por ésta, y demostrar que se puede confiar en la HUMANIDAD y que la libertad es un derecho de la persona que no depende del sexo.

Y la realidad es que aquí seguimos, caminando entre fronteras invisibles y sintiendo la constante mirada ajena –y propia- de que estamos solas, desprovistas de algo, desnudas ante algo que no siempre sabemos qué es. Es ese “faltar algo” el que señalamos y atacamos, queremos viajar sin estar “solas”, sin ser violentadas y asesinadas. Queremos conocer nuevos paisajes, texturas, sabores… con la libertad que nos corresponde y que nos es continuamente arrebatada.

“Marta Almela”

La libertad es un derecho de la persona que no depende del sexo. - Compartir es vivir          

ellas no viajaban solas, ellas viajaban

Y cómo si se puede, como es un derecho y hay quien no muere en el intento, como si hay mujeres que se han lanzado a la aventura de viajar en solitario (pero en solitario de verdad, de cuando hablamos de una sola persona), aquí os dejamos a dos de ellas, dos grandes ejemplos de lo que una mujer viajera tiene derecho a vivir, del camino que tiene derecho a escoger, del viaje que tiene derecho a emprender y os recomendamos, seas mujer o no, que las sigas y no las pierdas de vista porque nos darán una buena lección de igualdad, de derechos y de OPORTUNIDAD.

Viajando por ahí. Aniko Villalba, a los 22 años decidió que iba a vivir viajando y eso hace desde entonces. Fotográfa, escritora, y viajera inquieta. Ella sigue su camino, y seguro que te inspira a seguir el tuyo.

Dejarlo todo e irse, la experiencia de una farmacéutica que decidió dejar su trabajo y viajar sola alrededor del mundo. ¿Su fin? Vivir su propio camino, e inspirar a otras mujeres a cumplir su sueño, a seguir su propio camino sin miedos, fronteras ni debilidades.

Hagamos una reflexión, y abramos los ojos ante la sociedad en la que nos encontramos, para poder ser capaces de cambiarla.

Lo primero que se debe hacer en servicio de algo ( en este caso la igualdad de género), es entenderlo. 

Es responsabilidad de todas las personas,  cambiar y promover la igualdad para que “NO SEAMOS NI UNA MENOS”… Señores renuncien a sus privilegios, al privilegio que no tenéis de controlar, violar, hacer daño, o intimidar a una mujer.

 

No te ofendas, razona, interioriza, crece y construye.

 

Este post va por todas esas mujeres viajeras que todavía ven en la incertidumbre miedo en lugar de oportunidad, por todas aquellas que no creen tener el derecho o la posibilidad de viajar solas, por las que se han quedado sin cumplir un sueño y lo seguirán haciendo, pero especialmente este post, con la colaboración de Marta Almela (a la que se lo agradecemos enormemente), va por ELLAS.

 

Por todas las María José Coni y
Marina Menegazzo
pasadas, presentes y futuras.

“por el derecho de ellas, nosotras, a  viajar”

¡Si te ha gustado el post, no te olvides de compartir por redes sociales en los botones que tienes más abajo o a tu izquierda!

Esta vez, no por un viaje, sino por un camino, el camino a la igualdad, para poder abrirlo y trabajar en la sensibilización y la concienciación.

 

Muchas gracias por seguir leyéndonos y sobre todo por compartir este post,  POR ELLAS. 

 

 

Y no olvidaros de COMENTAR, NO NOS GUSTA HABLAR SOLOS 😉

7 thoughts on “Ellas no viajaban solas , Ellas viajaban.

  1. Buena mirada hacia la igualdad de genero, el camino es entender que no hay que luchar por los derechos de la mujer, de los homosexuales, de los desvalidos, los derechos deben ser los mismos para todos, nuestra dignidad es la de ser humanos y punto, eso es lo que debemos entender, el respeto por el otro indistintamente de su genero, condición, estrato, color, procedencia, etc.

  2. Mis mejores viajes fueron sola. Es la mejor forma de encontrarse una misma y dejar llevar a encontrar gente y lugares maravillosos. Solo tu decides!
    No digo Qué fue fácil la desicion, para nada miles de prejuicios y miedos me detuvieron por muchos años. Pero una vez no lo pensé más y solo fui. Ese día cambio mi forma de pensar. Y no lo cambiaría por nada.
    Es Una pena que sigamos estando expuestas. Hasta cuando nos frenan por ser mujeres. Mi pésame a las familias de estas chicas. Ellas no estaban mal al viajar, Estas cosas no debieran pasar!

  3. tienen razon aun en estos tiempos tan modernos hay quienes nos preguntamos que tan lejos podemos llegar solas y la realidad a eso es que nunca lo sabremos de intentarlo dejemos los prejuicios aun lado y carguemos la mochila que el camino es donde queremos estar cuando debemos estar

  4. Excelente . Gracias. Gracias x la claridad de poner palabras tan simples a tantos dolores cotidianos en la vida de las mujeres, y por hacerlo de una manera inclusiva hacia los varones que tienen, como bien decís, tb su responsbilidad: la de ver y abandonar los “privilegios” q les otorga el patriarcado.

Deja un comentario